viernes, 2 de marzo de 2012

El Juicio


Se presenta en forma espontánea y voluntaria un hombre de 45 años ante el Supremo Tribunal Divino de la Salud, expresando que viene a solicitar se interceda por su salud, la cual considera deteriorada para su edad, sexo y raza.
El afectado, que de ahora en adelante se lo denominará “El Paciente”, ejercerá su propia defensa, tal como es norma en este tipo de Tribunal.
El fiscal y perito de ambas partes estará representado por “El médico”, como es norma en este tipo de Tribunal.
Al Juez, en este Tribunal, no se lo verá, pero se entenderá que está todo el tiempo presente y se oirá su voz “en off” cuando Él lo decida.

Se le concede la palabra a “El Paciente”, el cual expresa que en los dos o tres últimos años se siente más cansado que habitualmente, cuando sube por escaleras un par de pisos “llega con la lengua afuera”, por la noche tarda en conciliar el sueño, luego duerme un par de horas se despierta y tiene que levantarse a orinar, da una vuelta por la casa, tiene pertinaces accesos de tos, enciende el televisor y cuando ya amaneció se vuelve a dormir. Luego se levanta muy tarde y después de almorzar se duerme en la mesa si no se va a la cama inmediatamente. Su rendimiento en el trabajo está en franca disminución, y su actividad sexual no es satisfactoria. A modo de defensa anticipada relata que nunca consumió drogas, salvo para dormir o aumentar su rendimiento o bajar de peso, pero que no se refiere a ese tipo de drogas, sino a las prohibidas y reprobadas socialmente. También toma antiinflamatorios para los dolores de hueso.

Luego de haber interrogado exhaustivamente a “El Paciente” y efectuar todos los estudios complementarios disponibles y que no dañan o agravan su estado de salud “El Médico” expone:
Primero quiero referirme a los aspectos no mencionados en forma espontánea por “El Paciente”, como el hecho que fuma copiosamente desde muy temprana edad hasta el punto de encender los cigarrillos automáticamente y a veces ni siquiera registrar en su conciencia que ha fumado…
Otro: su compulsión por el trabajo en el marco de una huida de aspectos personales que no le agradan y le ocasionan conflictos con otras personas; el trabajo, al igual que otras “rutinas” en su vida, le permite “pasar el tiempo” evitando la exteriorización de esos aspectos… Con  la repetición inconsciente su vida se ha vuelto una cadena de “rutinas” que lo esclavizan y ahogan.
Después dejaremos que el reo haga su descargo, pero me gustaría saber si ha pensado que tal vez el camino de la enfermedad sea un camino de liberación para él.
Otra rutina se ha producido con la ingestión de alimentos, aspecto que en su vida ha dejado de ser un medio de proveerse de energía para pasar a ser un mecanismo expresado de su conducta adictiva que le ha provocado un considerable exceso de peso. Como este exceso tiene suficiente antigüedad en su historia personal, al igual que el tabaquismo, sus capilares sanguíneos empezaron a claudicar provocando daños que posibilitaron la instalación de Hipertensión Arterial, resistencia a la insulina que hace trabajar al páncreas en exceso y sumado al daño capilar, se está instalando una diabetes.
 El daño capilar ha afectado también su retina con la consiguiente alteración de la visión y a la circulación sanguínea del músculo cardíaco, exponiéndolo a la posibilidad de un Infarto de Miocardio.
Con lo expuesto anteriormente no es de extrañar que  un aparato tan sensible a los aspectos circulatorios y psíquicos como el genital se vea alterado en su normal funcionamiento como lo ha advertido “El Paciente” en su relato espontáneo
Con respecto a los riñones ya han empezado a mostrar los resultados de su agresión con pérdida de proteína por la orina.
El sueño se ve interrumpido en la madrugada por varias causas: la más evidente es la necesidad de orinar, ya que como sus niveles de glucemia son altos la glucosa es eliminada por la orina y arrastra gran cantidad de agua, coincidente con sed nocturna, otra es la caída de los  niveles de nicotina en sangre que lo llevan a desear fumar también durante la noche; la tos no ayuda cuando el cansancio intenta ahuyentar el insomnio.
Otro evento es que se le producen regurgitaciones de ácido provenientes de un estómago distendido con gastritis erosiva por el exceso de comida y gases, que por su reiteración ha provocado hernia de hiato, esofagitis por reflujo y en algunas ocasiones aspiración de ácido clorhídrico hacia la laringe y bronquios que en dos oportunidades provocó neumonitis química y en una de ellas, al agregarse la contaminación bacteriana una neumonía que requirió internación y tratamiento antibiótico.
El daño capilar está doblemente provocado por la nicotina y por los niveles elevados de colesterol y triglicéridos (uno por fumar, otro por comer en exceso y desproporcionadamente)
Se detectan alteraciones óseas a nivel de pies, rodillas y columna vertebral provocadas por el exceso de peso y la falta total de actividad física.
Consume exceso de bebidas alcohólicas. “El Paciente” consume bebidas alcohólicas después de las 17 hs y refuerza el hábito durante los fines de semana.
Ha tomado medicamentos para adelgazar (recomendado por amigos, vecinos y conocidos) y se automedica con antiinflamatorios, antiespasmódicos, sedantes e hipnóticos.
Ha concurrido a distintos médicos buscando una medicina que lo alivie, pero sin pretender saber el origen de sus malestares. De ello le han quedado varias indicaciones médicas que utiliza según su conveniencia y estado ánimo.


Se atenúa gradualmente la intensidad de la luz ambiente, las sombras van llenando todos los espacios e inmediatamente comienza a iluminarse todo, pero de una manera muy especial: sin sombras, los cuerpos y los objetos brillan por si mismos, con su propia luz. Se escucha la voz del Juez dirigiéndose a “El Paciente”:
¿Sabes Hombre que el cuerpo que habitas es el producto de miles de millones de años de evolución en el espacio físico que tu comprensión abarca? ¿Sabes que está dispuesto que todos los procesos que lleva a cabo sean hechos bajo las leyes inmutables del Universo, y que dichas leyes son ejecutadas por un sistema nervioso que no es manejado por tu voluntad? ¿Sabes que, a diferencia de los vegetales, tu puedes trasladarte de un lugar a otro hasta encontrar el mejor lugar donde vivir y consumir el alimento que te resulte más conveniente y buscar el aire menos contaminado y más sano?
¿Entonces te pregunto, porque tu respuesta es muy importante, cómo es que contaminas el aire que respiras, vives entre cuatro paredes la mayor parte del tiempo y comes lo que ofende tu bienestar? ¿Por qué causa no utilizas tu cuerpo para caminar al aire libre, recibir los beneficios de la luz de sol y estar con gente con la que te sientas realmente bien?


Lentamente la luminosidad de los cuerpos y objetos retornaron a su estado habitual, proyectando sus sombras…

Responde Hombre, dijo el Médico.

Y “El Paciente” se expresó como sigue:
Señor, yo siempre me vi como una persona separada del resto y no conectada con nada ni con nadie. Esto que me dices sobre el sistema nervioso autónomo me abre una nueva perspectiva…
Cuando nací no sabía controlar mi cuerpo, tuve que aprender. Aprendí con mi propia experiencia y copiando a los demás. Más tarde en la escuela me enseñaron cosas que ni siquiera sospechaba que existieran en el campo de los pensamientos. Mi mente fue creciendo y jamás pensó en esa parte que no puede controlar…
Copié hábitos de otros (mi padre fumaba y yo aspiraba ser como él).
La idea instalada del éxito en el mundo me llevó a dejar de lado otras aspiraciones y dedicar mucho tiempo a perfeccionar hábitos que me garantizaran ese éxito. Pero no bien obtengo un triunfo, inmediatamente debo afrontar otro “esfuerzo” y no bien tengo lo que quería, eso que quería pierde su valor… Y entonces comer es un acto de placer, el sexo es placer, la televisión es placer, pero placeres que no satisfacen nada, son renovables e insaciables.
Si tengo que diagnosticar mi propia enfermedad diría que es “insatisfacción”. No estoy en el cuerpo que quisiera, no tengo el éxito que imaginé, me estoy deteriorando, y como sugirió el médico, tal vez la enfermedad y la muerte sean para mi una vía de escape honrosa…
Por motivos de trabajo tengo que convivir con gente con la que espontáneamente no lo haría, soporto injurias y oprobios a diario con el silencioso afán de obtener algo a cambio… y también agredo y daño para defender mi espacio terrenal tan sufridamente logrado… Pero ahora veo que la agresión se ha vuelto contra mi propio cuerpo…


Nuevamente comenzaron a desaparecer las sombras y todo empezó a desprender sus propias luces… el Juez habló y dijo:
Haz hecho caso omiso a todos los avisos que tu cuerpo te envió. Tu mente, como un parásito, se apoderó de un cuerpo que no comprende y nunca comprenderá, oponiéndose a la necesaria circulación de energía que debe fluir. En lugar de ser espectadora y testigo del milagro de la vida, se interpuso dándole finalidad a la materia que no la tiene. En lugar de ser una herramienta que te permita elegir el mejor lugar donde vivir, el mejor alimento, el mejor aire, te impuso un ambiente de trabajo y unas relaciones personales adaptadas a su idea formada (no propia) de la vida en el planeta… es como si las computadoras pretendieran dirigir la vida de los hombres… y tu alma, en el camino del aprendizaje, se dejó llevar por su ilusión.
Lo que probablemente no sabes aún, es que ese sistema nervioso autónomo es un gigante todopoderoso que dispone de energía ilimitada y que está muy atento a la elección de tus pensamientos, ya que cuando tu crees en un conjunto de ellos él inmediatamente pone manos a la obra para hacerlos realidad ante tus cinco sentidos y además  no se maneja con el tiempo como lo hace tu estado de vigilia.

Esta es mi sentencia:
Te impongo como condiciones para recuperar tu salud las siguientes:
  • Que estudies, con esa prodigiosa mente que posees, cuales son los alimentos que benefician a tu cuerpo y cuales te son desfavorables, y comiences una vida de comer para vivir y no vivir para comer. Sin embargo nada te impide que lo que comas sea sumamente agradable al gusto, al olfato y a la vista (ese es un beneficio agregado y en ningún caso debe convertirse en la finalidad de la comida). Come con regularidad, variado, distribuye tus comidas entre las horas de vigilia. No comas todo junto al mediodía o a la noche. Antes de comer haz una pausa mirando a los alimentos, si quieres puedes agradecer a esos seres vivos que se ofrecen a la transformación para ser incorporados a tu maravilloso cuerpo, come masticando bien la comida. Ingiere sólo el líquido necesario para no atragantarte. El resto del agua que debes tomar hazlo durante el día, lejos de las comidas. Piensa que si no tomas agua mueres en unos días. ¿Comprendes la importancia del agua y su pureza?
  • Que dejes de contaminar el aire que respiras y contagiando a otros, abandonando para siempre el hábito del cigarrillo. Y, no hay vueltas, se deja de fumar dejando de fumar. ¿Entiendes lo que quiero decir? Ni láser, ni parches, ni medicamentos… Recuerda que cuentas con un gigante Todopoderoso dispuesto a hacer realidad tus deseos cuando son verdaderos. Piensa que si no respiraras morirías en pocos minutos. ¿Comprendes la importancia del aire y respirar bien?
  • Distribuye la energía que utilizas durante el día repartiéndola equitativamente entre tu trabajo, la familia, los amigos, tu soledad y el sueño. Con tu familia y amigos podrás mostrarte tal cual eres y ellos te servirán de espejo y tutor para el tránsito por la vida; no hagas negocios con ellos. También asegúrate de tener un par de enemigos para recurrir a ellos cuando necesites escuchar una parte de tu verdad que los que te quieren disfrazan todo el tiempo. Aléjate de lo aduladores. No hay que aprovechar todas las oportunidades, elige las que sean beneficiosas para vos y no perjudiquen a otros. Tu soledad te acercará y contactará con el Gigante Todopoderoso. El sueño es reparador y te traerá mensajes que deberás escuchar con todo respeto.

Por Ley Divina dispones del libre albedrío, o sea que no estás obligado a seguir estos alineamientos, pero tienes que saber que si no lo haces deberás pagar el precio de tus actos. En este caso el precio será quedar de por vida en manos de tu mente y de la medicina, sujeto a sus medicamentos y procedimientos terapéuticos (cirugías, cateterismos, implantes, trasplantes, diálisis, etc)
Rembrand - La Lección de Anatomía