domingo, 26 de junio de 2011

Reflexión sin título

La democracia debe gobernar para todos, no solamente para la mayoría…
Si un grupo de Ciudadanos (un grupo es más de dos personas) es segregado, postergado, no es escuchado en sus reclamos y necesidades, se transforma en una semilla que germinará en discordia social, en enfermedad física y/o psíquica…

Maduración a nivel social implica también que cada ciudadano se ocupe de las necesidades de las personas que lo rodean y las acompañen en la gestión de los requerimientos que la vida en sociedad pide a cada uno de sus integrantes…

En una familia (dos personas o más) si cada integrante está atento a las vivencias de los otros, podrá aportar su oído (escribí “oído” y no odio; ojo, se puede leer mal), su comprensión y colaboración en el drama existencial de los suyos. La sociedad es una familia más grande; los integrantes de esta familia más grande son Instituciones pero en última instancia están constituidas por seres humanos que tienen un modelo en su propia familia.

Los integrantes de una familia son seres humanos, compleja mezcla de procesos electro-bio-químicos comandados por una inteligencia planetaria (la misma que comanda la armonía del Universo en el que vivimos), pero dotados de una mente más o menos evolucionada que permite a la “fracción de universo” donde mora (el cuerpo físico) reaccionar rápidamente a cambios bruscos del medio ambiente que no puedan ser programados en los cromosomas. Todos los seres vivos poseen esta mente, también los vegetales y los animales, valga la redundancia.

En la mente del hombre está incluida además la facultad de razonar, lo cual le otorga el famoso “libre albedrío”. El hombre puede obrar en contra de esas leyes universales si así lo decide. Solamente deberá hacerse cargo de las consecuencias que su obrar ocasione en ese maravilloso equilibrio universal causal.
Pero… ¿por qué el hombre obraría en contra de esas leyes universales?
Para mi actual estado de entendimiento, es por falta de conocimiento.
Pero… ¿de dónde obtendrá el hombre el conocimiento para obrar en un todo de acuerdo con esas leyes?
¿Quién puede arrogarse la propiedad de semejante conocimiento para impartirlo entre sus iguales?

Para mi actual estado de entendimiento, filósofos, místicos y profetas han hablado y estudiado sobre esto siempre y últimamente (hace unos cientos de años) también la ciencia abocada a desentrañar todas las leyes de la naturaleza ha intentado aportar luz a esta cuestión.

Parece ser que ese conocimiento solamente puede provenir del interior de cada uno de nosotros y la adjudicación de un aparato “razonador” ha interferido en el libre intercambio de información, al ubicarse la razón en el trono soberano de las decisiones humanas. Se ha transformado en un “filtro” que polariza la luz plena y la descompone en trozos que al ser interpretados cada uno como “totalidad” nos induce a error.

¿Como ligar la sabiduría milenaria contenida en nuestro código genético con la totalidad del Universo? Probablemente esta pregunta habrá sido la que abrió la idea de re-ligar la parte al todo y surgieron las “re-ligiones”…

A esta altura del relato no hace falta mencionar lo que pasó con las religiones cuando fueron “ana-lizadas” por la “razón” humana.

Para terminar quiero expresar mi impresión sobre este asunto y es la siguiente: la Verdad no está en las palabras ni se accede a ella con la razón. La Verdad está en un lugar inaccesible para la mente. La mente, al estar creada con las sucesivas interpretaciones de una realidad parcial recopilada por los cinco sentidos, es el famoso “Velo de Isis”, que al caer nos deja en contacto con la también famosa “fuente de la sabiduría”, que nadie, nunca, podrá explicar con palabras.

Los grandes Maestros Universales como Moisés, Jesús, Buda, Mahoma, señalaron el camino, pero… ¿lo hicieron con palabras?...

Si “una imagen vale mas que mil palabras”, la imagen sería un corazón abierto en la tierra contactando con una inteligencia estelar…

Volviendo al tema del principio, si la familia está integrada por un ser humano con todos estos “trastornos” de comunicación interna, ello será reflejado en su familia y la familia en la sociedad, que entonces tendrá a los dirigentes según el estadio del entendimiento donde se encuentre.

No nos enojemos con los dirigentes, están creados y puestos allí por nosotros y forman parte del conjunto de decisiones que tomamos en la soledad de nuestra mente.

La Sociedad está compuesta por humanos en distintos lugares del camino de la evolución, y para acceder al próximo escalón de conciencia, no se puede quedar ninguno, ya que la humanidad como organismo vivo no puede ser amputada sin perder sus cualidades.

Aunque lo hagamos por un motivo incorrecto como es la “conveniencia” seamos solidarios, compasivos y serviciales. Después de todo hay muchas cosas correctas que se están haciendo por motivos incorrectos… (y vice-versa)

Un abrazo de Oso para todos…

PD: Estemos atentos a que nuestras Instituciones no caigan, como nuestra razón, en el desentendimiento de su naturaleza y comiencen a obrar autónomamente y en contra de las personas (aunque sean poquitos o muchos los integrantes lesionados)
El ejemplo más cercano es el sistema económico, que regula la abundancia según las necesidades del mercado y no de las personas a quienes debería estar dirigido.








1 comentario:

  1. Precioso artículo... pienso que es cuestión de tiempo para que nos demos cuenta todos, desde lo más profundo de nuestro ser, que somos un solo organismo, y que cuando un ser o grupo humano actúa en contra de otro ser o grupo humano no hace más que hacerse daño a sí mismo...

    Por ejemplo, si la mano izquierda lastima a la mano derecha, lastima a todo el cuerpo y tarde o temprano se verá afectada también... O peor, cuando un conjunto de células pierden consciencia de su pertenencia al organismo, y comienzan a trabajar por sí mismas, logran una estructura fuerte y 'eficiente' a sus fines. Hasta podríamos decir que son un 'modelo a seguir', un 'ejemplo de organización', y sin embargo, conforman un tumor cancerígeno que se eleva sobre el resto destruyendo al resto, hasta que finalmente destruye al organismo y a sí mismo. Me pregunto si en el último instante de vida esas células tomarán consciencia o simplemente dejarán de existir pensando que fueron castigadas por Dios...

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