miércoles, 29 de junio de 2011

Reflexión intitulada (2)

La paz que podemos sentir frente a la naturaleza “inanimada”, como una montaña, un  lago o una pequeña piedra, es emanada por esos elementos porque no perciben separación con el resto del Universo. Su insensibilidad los hace uno con el Universo.

La belleza y la paz de una planta o un árbol, solo se ve alterada cuando es perturbada por una necesidad, tanto si le falta agua como nutrientes.

Observemos ahora mismo, si está a nuestro alcance, la mirada serena y bondadosa de nuestro perro o el vuelo artísticamente perfecto de un ave, si sus necesidades básicas están satisfechas y sus sentidos no los alertan sobre algún “peligro” externo concreto.

El hombre condensa todo lo anterior, pero al estar dotado de un complejo aparato compuesto por sus sentidos y la interpretación mental de lo que ellos perciben, desde muy temprana edad desarrolla la idea de la separación y allí comienza el largo camino de sufrimientos y desengaños.

Aun cuando sus necesidades básicas estén satisfechas y no exista un peligro real en este momento, su capacidad de prever, imaginar, y crear situaciones, puede hacer que viva en el goce o en el sufrimiento. Este conocimiento es utilizado como instrumento para someter a la humanidad, ya que hemos sido “programados” con el lenguaje, formados  con los afectos y entrenados para creer en promesas y juramentos (“para la gente de bien, la palabra es suficiente”).

Mientras nos mantengamos en estado de necesidad, siempre vamos a buscar la palabra que nos alivie, la caricia que nos reconforte y la persona o institución que nos garantice el alimento, la seguridad y la vivienda.

¿Con qué subsidio o dinero compran las aves las semillas que utilizan para alimentarse?

¿A quién le compró la montaña el lugar donde se estableció?

¿Quién le cobra peaje a los ríos para circular hacia el mar?

¿Quién destruye los bosques… quién intoxica el agua potable… quién intoxica nuestros sentidos…?

Si estuviera en sus capacidades: ¿no debería el cerdo sospechar del exceso de alimento que le da su protector?

La libertad es mérito del trabajo personal de cada uno, pero como sociedad debemos asegurar la igualdad de oportunidades para acceder a ella.

No puede haber igualdad de oportunidades, si no hay alimento y techo para todos,  acceso pleno al conocimiento y educación para la salud y la seguridad.

Es muy improbable que el HOMBRE con la paz de la montaña, con la belleza de las flores, con la mirada serena y bondadosa del perro y su conexión sensible al Universo necesite cuidarse de sus hermanos.

¡Un abrazo de oso!

domingo, 26 de junio de 2011

Reflexión sin título

La democracia debe gobernar para todos, no solamente para la mayoría…
Si un grupo de Ciudadanos (un grupo es más de dos personas) es segregado, postergado, no es escuchado en sus reclamos y necesidades, se transforma en una semilla que germinará en discordia social, en enfermedad física y/o psíquica…

Maduración a nivel social implica también que cada ciudadano se ocupe de las necesidades de las personas que lo rodean y las acompañen en la gestión de los requerimientos que la vida en sociedad pide a cada uno de sus integrantes…

En una familia (dos personas o más) si cada integrante está atento a las vivencias de los otros, podrá aportar su oído (escribí “oído” y no odio; ojo, se puede leer mal), su comprensión y colaboración en el drama existencial de los suyos. La sociedad es una familia más grande; los integrantes de esta familia más grande son Instituciones pero en última instancia están constituidas por seres humanos que tienen un modelo en su propia familia.

Los integrantes de una familia son seres humanos, compleja mezcla de procesos electro-bio-químicos comandados por una inteligencia planetaria (la misma que comanda la armonía del Universo en el que vivimos), pero dotados de una mente más o menos evolucionada que permite a la “fracción de universo” donde mora (el cuerpo físico) reaccionar rápidamente a cambios bruscos del medio ambiente que no puedan ser programados en los cromosomas. Todos los seres vivos poseen esta mente, también los vegetales y los animales, valga la redundancia.

En la mente del hombre está incluida además la facultad de razonar, lo cual le otorga el famoso “libre albedrío”. El hombre puede obrar en contra de esas leyes universales si así lo decide. Solamente deberá hacerse cargo de las consecuencias que su obrar ocasione en ese maravilloso equilibrio universal causal.
Pero… ¿por qué el hombre obraría en contra de esas leyes universales?
Para mi actual estado de entendimiento, es por falta de conocimiento.
Pero… ¿de dónde obtendrá el hombre el conocimiento para obrar en un todo de acuerdo con esas leyes?
¿Quién puede arrogarse la propiedad de semejante conocimiento para impartirlo entre sus iguales?

Para mi actual estado de entendimiento, filósofos, místicos y profetas han hablado y estudiado sobre esto siempre y últimamente (hace unos cientos de años) también la ciencia abocada a desentrañar todas las leyes de la naturaleza ha intentado aportar luz a esta cuestión.

Parece ser que ese conocimiento solamente puede provenir del interior de cada uno de nosotros y la adjudicación de un aparato “razonador” ha interferido en el libre intercambio de información, al ubicarse la razón en el trono soberano de las decisiones humanas. Se ha transformado en un “filtro” que polariza la luz plena y la descompone en trozos que al ser interpretados cada uno como “totalidad” nos induce a error.

¿Como ligar la sabiduría milenaria contenida en nuestro código genético con la totalidad del Universo? Probablemente esta pregunta habrá sido la que abrió la idea de re-ligar la parte al todo y surgieron las “re-ligiones”…

A esta altura del relato no hace falta mencionar lo que pasó con las religiones cuando fueron “ana-lizadas” por la “razón” humana.

Para terminar quiero expresar mi impresión sobre este asunto y es la siguiente: la Verdad no está en las palabras ni se accede a ella con la razón. La Verdad está en un lugar inaccesible para la mente. La mente, al estar creada con las sucesivas interpretaciones de una realidad parcial recopilada por los cinco sentidos, es el famoso “Velo de Isis”, que al caer nos deja en contacto con la también famosa “fuente de la sabiduría”, que nadie, nunca, podrá explicar con palabras.

Los grandes Maestros Universales como Moisés, Jesús, Buda, Mahoma, señalaron el camino, pero… ¿lo hicieron con palabras?...

Si “una imagen vale mas que mil palabras”, la imagen sería un corazón abierto en la tierra contactando con una inteligencia estelar…

Volviendo al tema del principio, si la familia está integrada por un ser humano con todos estos “trastornos” de comunicación interna, ello será reflejado en su familia y la familia en la sociedad, que entonces tendrá a los dirigentes según el estadio del entendimiento donde se encuentre.

No nos enojemos con los dirigentes, están creados y puestos allí por nosotros y forman parte del conjunto de decisiones que tomamos en la soledad de nuestra mente.

La Sociedad está compuesta por humanos en distintos lugares del camino de la evolución, y para acceder al próximo escalón de conciencia, no se puede quedar ninguno, ya que la humanidad como organismo vivo no puede ser amputada sin perder sus cualidades.

Aunque lo hagamos por un motivo incorrecto como es la “conveniencia” seamos solidarios, compasivos y serviciales. Después de todo hay muchas cosas correctas que se están haciendo por motivos incorrectos… (y vice-versa)

Un abrazo de Oso para todos…

PD: Estemos atentos a que nuestras Instituciones no caigan, como nuestra razón, en el desentendimiento de su naturaleza y comiencen a obrar autónomamente y en contra de las personas (aunque sean poquitos o muchos los integrantes lesionados)
El ejemplo más cercano es el sistema económico, que regula la abundancia según las necesidades del mercado y no de las personas a quienes debería estar dirigido.