miércoles, 30 de marzo de 2011

Células embrionarias totipotentes

Estas células son capaces de formar un organismo completo. Es decir, tienen la capacidad de transformarse a través de sucesivas divisiones en cualquier célula especializada (osea, epitelial, nerviosa, etc.)

Cuando veo a los escolares, advierto su “totipotencia”.

Ellos van a ser los docentes del futuro, los médicos, los artesanos, los filósofos, los policías, los bomberos,los periodistas,  los ingenieros, los abogados y jueces, los dirigentes sindicales y políticos, los empresarios  y una gran lista casi interminable.

Teniendo esa potencialidad, es interesante preguntarse como es que muchos, una mayoría, pasan a ser  indigentes, ancianos desvalidos, enfermos, presidiarios, corruptos y la lista es también muy larga…

Mi visión como médico me invita a representar a los primeros como expresión de salud  y a los segundos como síntomas de enfermedad social.

Ojo, los síntomas no son las personas, sino su estado, que quede bien en claro. Si hay indigencia en la sociedad, no hay que matar a los indigentes…

Sigamos con la indigencia:  Digamos que a nivel social la indigencia es un fuerte dolor producido por la luxación de un hombro. El paciente presenta un fuerte dolor, debemos administrarle un analgésico efectivo  mientras lo llevamos a la sala de urgencia y reducimos su luxación (ponemos el hombro en su lugar). El indigente es un individuo que necesita un subsidio mientras es conducido a la fuente laboral más cercana para que se gane su sustento. No se puede vivir con analgésicos y el hombro fuera de lugar, como una sociedad no puede otorgar subsidios eternos…

Una dirigencia que necesita sostenerse con la necesidad de la gente es comparable con un médico que viviera de la venta de analgésicos. Se comprende que el aspecto moral está gravemente afectado en ambos casos. El médico que estudió para aliviar los dolores de sus pacientes no reduce el hombro del sufriente y le vende los analgésicos (intercalando algunos “truchos”). Enfermos sociales aprovechándose de enfermos sociales.

Es hora que tomemos consciencia que los primeros de la lista (docentes, médicos, etc.) no son los sanos sociales y los otros los enfermos… sino mas bien ocurre que los primeros lucen sanos los otros son la expresión de la enfermedad.

Si el estómago está satisfecho y luce saludable pero las arterias terminan tapándose por lo que él come,  finalmente muere el estómago junto con resto del organismo.

Somos una unidad, y si cuando muere un niño por desnutrición o un adulto víctima de la injusticia nos parece que nada nos ocurre, es porque ejercemos la negación. Seguimos con nuestra vida, pero ese niño o esa víctima, se nos aparece por todos lados, convertido en calamidades cada vez más cercanas.

Creo, finalmente, que el ser humano es  “totipotente” y que podemos  transformarnos, a través de sucesivas decisiones, en la solución necesaria. La buena noticia es que todo tumor social puede reducirse hasta desaparecer, la cirugía social no sirve, ya se ha comprobado a lo largo de la historia. Tenemos un nudo y el desafío es desatarlo, no cortarlo…

No busquemos a nadie que nos señale el nudo… busquémoslo nosotros mismos y desatémoslo por nuestros propios medios. Un día nos encontraremos miles de desatadores de nudos haciendo lo correcto, por las causas correctas, y en una sociedad admirablemente saludable.

2 comentarios:

  1. Muy buen texto.

    Ojalà lo leyese nuestra preclara dirigencia argentina. Aunque sospecho que ellos lo saben, y no tienen intenciones de cambio.

    yo me dedico a mejorar "el entorno cercano". Es todo lo que puedo.

    Un abrazo.

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  2. Gracias Gaucho por tu comentario. Al menos vos lo leíste, algo habrá cambiado en vos. Cada vez que leemos o hablamos o pensamos en alguien, quedamos transformados. Todo va en favor de la evolución. Un abrazo.

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