jueves, 2 de diciembre de 2010

WikiLeaks

Hablando de aspectos puramente materiales, el sustento de la gran mayoría de personas (físicas y jurídicas como sociedades comerciales, ONG, etc.) está dado en un entorno que necesita de la penumbra o aún mejor la oscuridad. Ese sustento en algunos casos es más que abundante (vergonzosamente abundante) y en otros es apenas como para no morir en forma inmediata – sobrevivir (por supuesto que en este último grupo está el noventa y cinco porciento de la población mundial)
El sustento es lo que hay, y todo el mundo aferrado a él. Unos porque temen perder mucho y otros porque no pueden vivir sin nada.
En estas circunstancias cualquier rumor acerca de alguien que pretenda encender una luz pone en alarma a TODOS. ¿Por qué? Porque la luz disipa la oscuridad sin pedir permiso y todo el mecanismo (corrupción, corporativismo, asociaciones ilícitas, hurtos, robos, manipulaciones, violencia familiar, hedonismo, etc.) queda expuesto, y cada uno puede verse claramente adherido a sus miserias, con la posibilidad de comprender el poder que habían ejercido estas sombras fantasmales sobre él.
Apartándonos ahora de los aspectos puramente materiales, se descubre entonces al espíritu (de las personas o de las instituciones) replegado y sometido en el fondo de una sucia celda carcelaria. Es entonces cuando la Luz, que es la Verdad vivida con Amor, lo rescata y lo eleva por sobre todas las “cosas”.
Esta visión, de aspecto apocalíptico, es totalmente real. Y cualquier persona del género humano que busque en su interior hallará una resonancia en esto que describo, porque estamos llamados por la luz y esta nos llega: primero como un reflejo proveniente de otro (no podemos distinguir si es una lejana estrella o un planeta, pero eso no interesa), luego como la luz de una vela que llevamos con nosotros a todos lados, luego (imagino, deduzco) antorcha, lamparita eléctrica, Sol… (Y todos, sin excepción, estamos en algún punto intermedio de este trayecto)
Cuando miro a la sociedad, la veo así: con un espíritu sometido por las tinieblas. Temerosa cuando se revela a gritos lo que solo está permitido susurrar. En un período todavía inmaduro, tal vez los gritos sean emitidos por causas incorrectas, porque hayan sido proferidos para perjudicar a alguien, pero tienen un efecto general beneficioso al mostrar las intenciones en el seno mismo de su madriguera.
A largo plazo es muy beneficioso afrontar el escándalo de la revelación, contra la opción de pagar el costo de un encubrimiento perpetuo.
Hablando de aspectos puramente espirituales, cuando este proceso de iluminación llega al hombre, es época de arrepentimiento, dolor, llanto, soledad, sed…y después, finalmente, deviene un valle fértil de paz y gracia, el contacto con la fuente de la vida…
Entonces amaremos la luz y seremos luz, como personas y como sociedad.