jueves, 21 de octubre de 2010

La verdad como un Holograma en nuestra vida diaria

Todos estamos capacitados para sortear las barreras de la mente, solamente a partir del momento que las reconocemos…

Si alguien pudiera enseñar a todos, bastaría con un libro de autoayuda… uno más. Pero no hay ni un alguien ni un todos. El que necesita el conocimiento es el mismo que lo arranca (lo toma, se lo apropia) donde lo encuentra. Por eso es que nuestros hijos, nuestra pareja, amigos, paisajes, objetos, todos, se transforman en maestros en el momento más necesitado y cuando nuestros oídos están preparados para escuchar.

El conocimiento está en todas partes

Internet puede servir de ejemplo solamente por aproximación. No hay un sitio que contenga TODA la información. Podemos buscar en infinidad de páginas, y lo mejor que obtendremos serán unos trozos de lo que necesitamos y con ello hacemos una amalgama para complacer forzadamente nuestras necesidades (en materia de información)

Vivimos en tres dimensiones, o cuatro, podemos “sospechar” una quinta, pero lo que llamamos “carne y hueso” tiene tres. El conocimiento total, la VERDAD, llevado a tres dimensiones es sólo una proyección amputada. La realidad plasmada en una fotografía, al pasar de tres dimensiones a dos, pierde la profundidad, el sonido, los olores… y requiere de nuestra composición mental para acercarla a la “realidad”. Allí nuestra mente se siente “muy suficiente” para interpretar la foto. Porque la mente conoce la dimensión que le falta a la imagen fotográfica.

La mente, por defecto, tiende a descartar todo lo que le exceda… y frente al universo completo ella no es ni siquiera un punto. 

Ejemplo de autoinmunidad en lenguaje científico: Tu sistema de defensa elaboró un anticuerpo para matar a una bacteria.  Al ser liberado muere el invasor pero también se lastiman tus células que al estar dañadas son desconocidas por el aparato inmunitario y genera nuevos anticuerpos en una cascada que parece imposible de detener si no es con la administración de unos muy buenos medicamentos o un transplante de órganos (definición de los médicos). Tu enfermedad es entonces ese estado de intoxicación, provocado por tu propio veneno que inicialmente fue creado para aniquilar a un invasor, pero que luego se transformó en tu enemigo… tu propio veneno

Recuerda que la bronca es un veneno que te tomás vos con la esperanza que muera tu enemigo...

Esto le ocurre a muchas personas. ¿Es un error de la naturaleza? ¿Es la mente? ¿Es lo que me tocó a mí? Todas las preguntas que puedan surgir admiten por respuesta un sí, un no, un tal vez, un pero, un silencio. Las preguntas nos surgen al observar algunas piezas de ese enorme rompecabezas multidimensional que es la vida. Una pieza nos resulta incomprensible al no saber de la existencia de otra u otras…  En el ejemplo de la fotografía: Erróneamente un observador interpretaría la cara de asco de los fotografiados si desconociese el sentido del olfato!

Si admitimos que la mente descarta todo lo que le excede, podemos reconocer sus limitaciones  y sin dejar de cumplir con lo que indica la reflexión lógica, confiar la mejor resolución a la organización de una Inteligencia Superior  (Dios, Conjunto de Leyes que mueven el Universo, o lo que sea que excede las capacidades humanas) viviendo plenamente todas nuestras posibilidades reales actuales, que son también infinitas comparadas con alguna limitación sobre la cual se posa “esa mente” obrando como lupa sobre algún detalle incómodo que altera el libreto que nos quedó armado en esta existencia. 

¿Has pensado en las limitaciones que padecen los iracundos, los que viven dominados por la codicia, los que antes de dar una respuesta deben consultar con su orgullo, soberbia y amor propio, los que son dirigidos por la culpa? Todos  pagan un alto costo y son tributarios de un sólo rey: el miedo. 

Después de todo, si de libretos se trata, escribamos uno en el cual lo que ahora vemos como nuestra limitación, sea la llave que nos abre la puerta a un mundo totalmente desconocido para la inmensa mayoría de las personas.

Te dejo un abrazo.

4 comentarios:

  1. tus entradas siempre estan llenas de una realidad profunda, cosa que me encanta.

    Saludos
    Besos lunaticos

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  2. Que buena reflexiòn.

    Si la mente descarta todo aquello que la excede, entonces, se comprende la concepciòn humanizada de Dios.

    Si dibujo unos triàngulos, y estos cobran vida, y tratan de imaginarme (a su "creador"), seguramente, me adjudicaràn propiedades trigonomètricas.

    Esto es una limitaciòn, pero, como excede la capacidad del sujeto, es descartada.

    Asì, supongo, la gran cantidad de gente que desperdicia la vida corriendo tras cosas superfluas, no se da cuenta de cuan limitados estàn.

    Un abrazo.

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  3. Hola Hugo,que maravilla,que realidad,es un placer leerte,
    y agradezco tus saludos por mi cumple
    Gracias y hasta luego Doc

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  4. Hugo, he llegado a tu blog desde el blog del Gaucho, y me ha encantado.
    Creo que nadie es maestro, sino que todos y durante toda nuestra existencia, somos aprendices.
    Cuando se desechan "las bobadas", o cosas superfluas es cuando sale a flote lo verdaderamente queda lo que merece la pena.
    Me quedo siguiéndote, pero no sé porque mi foto no se quiere quedar en el cuadro de seguidores...¿me habrá visto fea?...(es broma)
    Un beso

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